
En este artículo le daremos dos formas de cocer el pulpo, para que le salga tierno y apetitoso y para que luego pueda preparar el plato que desee.
La manera más sencilla de que el pulpo salga tierno, es:
- congelarlo y esperar a que lo necesite para cocinarlo.
- Sacarlo del congelador y echarlo directamente en el agua hirviendo, cociéndolo hasta que esté tierno. El tiempo de cocción depende de lo tierno y grande del tamaño del pulpo, pero podemos poner un promedio de unos 35 minutos.
- Poner el pulpo en la olla a presión con abundante agua, meter el pulpo, cerrar la olla, poner la válvula y cuando ésta empieza a dar vueltas dejarlo cocer 15 minutos.
- Apagar el fuego y dejar templar la olla antes de sacarla.
Otra opción para cocer el pulpo, más tradicional y más antigua, es:
- Limpiar el pulpo de telillas negras y lavar bajo abundante agua
- Enganchar al pulpo con un tenedor, se pone una olla más bien alta con abundante agua con una hoja de laurel y un trozo de cebolla.
- Cuando hierve el agua, se mete el pulpo 1 minuto y se saca.
- Cuando vuelve a hervir el agua, se vuelve a depositar el pulpo y así 3 veces seguidas.
- La última vez se suelta el pulpo y se deja cocer durante 45 minutos.
- Se escurre y al chorro del agua se limpian las telillas negras que le puedan quedar.
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En verano, con el advenimiento de los grandes calores, es aconsejable optar por comidas frías y abundante ingestión de líquidos, en especial agua o jugos.
En este sentido, los especialistas tienen los alimentos aconsejados para el verano, siguiendo un orden de importancia que es el siguiente:
- Cereales (arroz, avena, cebada, maiz, trigo), sus derivados (fideos, pan, galletas, etc) y legumbres secas (arvejas, garbanzos, lentejas, porotos, soja)
- Verduras y Frutas
- Leche, yogur y queso
- Carnes y huevos
- Aceites, frutas secas y semillas
- Azucar y Dulces: son alimentos complementarios, ya que no ofrecen sustancias nutritivas indispensables.
No se aconseja consumir los siguientes alimentos:
- Fiambres, hamburguesas industriales, salchichas y otros embutidos
- Gaseosas, jugos artificiales, jugos de soja
- Productos salados tipo copetin
- Alimentos fritos hasta 2 veces por semana
- Golosinas en general.

Muchas veces nos sentimos pesados o con un malestar general. La mayor parte de esas veces es por la mala alimentación o por el estres que sufrimos día a día en nuestra vida. ¿Quién no se ha sentido mal luego de una fiesta y de haber comido como si fuera la última vez que lo hagamos? A la mañana siguiente, no hay como comenzar el día (no solo ese, sino todos) con un vaso de agua tibio con jugo de limón recién exprimido para ayudar a sacar la “resaca“. Pero no es lo único que podemos hacer.
Una buena forma de sentirnos mejor es desintoxicar nuestro cuerpo. Esto quiere decir, ni más ni menos, darle a nuestro cuerpo alimentos naturales que nos proporcionaran energía y que, a la vez, nos ayudarán a sacar de él todas las toxinas que vamos acumulando.
Algunos alimentos desintoxicantes son:
- Frutas: su alto contenido de agua ayudan a lavar el cuerpo “por dentro”. Fáciles de digerir, tienen un alto contenido de antioxidantes, nutrientes, fibra y vitaminas. Se destacan los cítricos, por los procesos enzimáticos que ponen en funcionamiento en el aparato digestivo.
- Verduras verdes: poseen mucha clorofila, que deshace el cuerpo de las toxinas perjudiciales para el medio ambiente y para nuestro cuerpo. También ayudan en la desintoxicación del hígado. Se destaca el brócoli, que es extremadamente abundante en antioxidantes.
- Ajo: estimula la desintoxicación del hígado en la producción de enzimas que ayudan a filtrar los residuos tóxicos en el sistema digestivo. Crudo o cocido, es igualmente efectivo.
- Te Verde: no sólo lava las toxinas del sistema a través de su contenido líquido, sino también contiene un especial tipo de antioxidantes llamados catequinas, que aumentan la función hepática.
- Frijol Chino: utilizado desde hace miles de años, es increíblemente fácil de digerir y absorbe los residuos tóxicos en las paredes intestinales. La contra es la dificultad para conseguirlo.
- Vegetales Crudos: enteros o en jugos, cebollas, zanahorias, espárragos, coles, remolachas y demás tienen un alto contenido de azufre de origen natural, que ayuda el hígado a eliminar los productos químicos nocivos.
- Semillas, granos y frutos secos: las semillas de lino, de calabaza, almendras, nueces, de cáñamo, de sésamo, de girasol y otras aportan una gran dosis de fibras naturales que ayudan a la digestión.
- Aceites Omega3: los aceites de cáñamo, lino, palta o de oliva ayuda a lubricar las paredes intestinales, permitiendo que el aceite absorba las toxinas y los elimine del cuerpo.